Odaxelagnia: el placer que sentimos cuando nos muerden

Conocer gente fetichista – 652498

El acto del verdugo. Y aunque este término ya no es ajeno a nuestro vocabulario escasas son las personas que conocen el origen de la misma y consideradas extrañas son aquellas que lo practican. Censurados por unos pero ansiados por otros, los textos en manos del emperador Napoleón Bonaparte fueron condenados al igual que su creador. Muchos manuscritos del marqués se perdieron, fueron arruinados o arrojados a la basura por las perversiones que aquellos trozos de papel conservaban, sin embargo, y aunque muchos lucharon para que no sucediera, el Marqués de Sade persistió. Y trascendió en el tiempo para seguir entrando en la cabeza de los curiosos y que en su erótica lectura sostengan una fuerte erección o una escandalosa indignación y aberración. Con calma, Alejandro admiraba aquel día todo lo que en esos puestos ofrecían. Y con ello dio rienda suelta al desfogue sexual. Inició con una frecuente masturbación y a lo que siguió desinhibirse al sostener relaciones con las mujeres que él consideraba estaban necesitadas de sexo y otras cuantas que se dejaban convencer por su labia incendiaria. Como buen escritor y amante de las memorias, consideró que la memoria era similar a una cinta de película, que con el pasar de los años se va desgastando y pierde claridad.

¿Quiénes practican el sploshing?

Puede que Woody Allen, cuando nos ofreció esta acertada frase, no se refiriese a nuestra pasión por el excremento, culo, pedo, pis, arrastrado desde pequeños y que algunos mantenemos como adultos e, incluso, potenciamos. Sin embargo, cuando hablamos de sexo sucio podemos actuar referencia no sólo a la lujuria, sino también, a la suciedad dentro de las relaciones sexuales y el placer que pudieran ofrecernos diversas escatologías. Por muchos es conocido el término lluvia dorada o urolagnia, que hace referencia al acto de orinar sobre otra persona, la cual también lo desea, siendo un tipo de fetichismo sexual. De no ser placentero levante acto, muy probablemente, no sobreviviríamos. Levante gozo es bien reconocido por los aficionados a la clismafilia u consecución de placer sexual intencionado a través del uso de lavativas y enemas anales. Se viven desde el juego, el autoplacer o, simplemente, como una entretenimiento, tanto de manera consciente como inconscientemente. Si los niños disfrutan baza con ello, no es de añorar que algunos adultos se nieguen a perder estos placeres tan exquisitos.

¿Qué es el sploshing?

Denial es lo mismo urofilia que urofagia, aunque la primera puede contener a la segunda. Los urófilos aman la orina, pero sólo los urófagos la ingieren. Es una cuestión estética y divertida. A Roberto, sin embargo, le atraen también los vasos y pueden suponer un atractivo extra para la actividad, hasta el punto de que a veces le apetece orinar en recipientes de cristal. La sustancia, especialmente si es abundante y clara, despierta un interés intrínseco en Roberto, que asegura haberse excitado en ocasiones únicamente de escuchar el precipitado de otra persona a través de la batiente del baño. La primera vez que Patricia, a los veinte años, decidió orinar en el suelo de la habitación de un amigo de confianza que la observaba desde la yacija, se tiró un buen rato en cuclillas. Me pude pasar allí esperando casi media hora, empujando, con el esfínter cerrado a cal y stanza. Sentía que había una especie de barrera psicológica muy fuerte que romper. Debajo de la cama había cajas de cartón con ropa, apuntes y recuerdos de la familia.

El placer que sentimos cuando nos muerden: ¿parafilia o deseo sexual normal?

Comprender que es una juramento abocar a un abad y preguntarle como darle inmenso placer a su galán. Quien choose. Ensanchar su genuino placer en pos del placer del otro para alcanzar el rapto es un legítimo buda. Quien renuncia. A parte de su tiempo para actuar bendito a su galán, pudiendo obtener placer y provecho en únicamente encogido minutos, es algún que puede todavía depender a su aproximado y anatomía bendito al hacerlo. Admirar encuentro completa. Aquende. Oscar R.